Enemigo mío

El pasado 11 de Noviembre Manel Fontdevila publicó un chiste en eldiario.es que me hizo torcer el gesto. En él se establecía un paralelismo entre PODEMOS y el PSOE de los 80, recordando el cambio de posición del gobierno socialista respecto a la OTAN.

El chiste es elucubrador y especulativo, sí, pero no es el problema que le veo. El chiste tiene una pretendida vocación de desmarque que ya hemos podido sufrir desde otros ámbitos de la cultura, no sin cierta vergüenza ajena. No es más que la postura facilona del pesimista que va de vuelta de todo, que cree que el futuro está escrito y que sabe el final de la película, mientras que nosotros, pobres ilusos, no somos capaces de verlo.

Nadie es clarividente, y mucho menos Manel Fontdevila, que a comienzos de 2010 se mofaba de la movilización de los internautas contra la Ley Sinde, que con el tiempo, acabaría convirtiéndose en el germen del movimiento 15-M.

18-enero-10blog

Mi sensación, al menos la que me transmiten estos chistes de Fontdevila, es que no ha sido capaz de entender ninguno de estos movimientos.

Fontdevila es uno de los humoristas gráficos españoles que tiene mayor popularidad en estos momentos; está muy bien considerado, sobre todo en el mundillo del cómic donde encuentra un respaldo muy amplio. Aunque siempre existirán críticas puntuales, se podría decir que sus chistes gozan de bastante aceptación en general, y en pocas ocasiones se le ha visto realmente exigido.

A mi juicio, uno de los chistes más desafortunados de Manel Fontdevila tuvo lugar en su etapa en el diario Publico, concretamente el del 3 de Diciembre de 2009. El borrador de la ley Sinde acababa de ver la luz, y ante el estupor de muchos, los jueces, cuyas resoluciones no estaban favoreciendo a la industria, eran sustituidos por una comisión de la que casi nadie tenía información. Una peligrosa decisión cuyo eco lo podemos ver hoy con la fatídica Ley de Seguridad Ciudadana. A pesar de todo, Manel Fontdevila consideró apropiado retratar a los indignados con el borrador como bebés llorones.

La ley Sinde

Probablemente fue uno de los momentos con más críticas en su carrera. Algo muy sano cuando se entra a discutir el chiste, es decir, una opinión.

¿Está preparado el humorista gráfico para las críticas?

“Los humoristas somos una especie de filósofos de la vida, y como tales velamos por ella y por lo que creemos es la verdad, narrándosela a la gente de la forma más divertida posible, y otras veces, desgraciadamente, retándola para que el lector saque sus propias conclusiones de una realidad cruda”. Andrés Soria.

El debate alrededor de los límites del humor y su enfoque ante la respuesta de la opinión pública es una compleja cuestión que viene de largo.

Si obviamos las limitaciones editoriales, podemos aseverar que el humorista gráfico hace coincidir sus límites con los de su propia ética y moral y, en su individualidad, debemos aceptar la libertad que le permita desarrollar su labor sin ataduras.

Desde un punto de vista social, el humor tiene una infinidad de configuraciones. Si el humorista retuerce hasta el límite su actividad – como en parte debe hacer – podrán sucederse fricciones que, en muchos casos, medirán la madurez de una sociedad democrática.

El humorista gráfico propone ideas, reflexiones o críticas con el envoltorio de un chiste. A veces son eminentemente reflexivos, en otras ocasiones buscan previamente la provocación para alcanzar la reflexión, pero siempre amparados por la libertad de expresión. El chiste implica posicionamientos y opiniones y, como tales, son susceptibles de ser criticados. Los humoristas gráficos deben asumirlo con naturalidad.

Si en el debate sobre los límites del humor se escudriña la respuesta del público como destinatario, también creo que sería interesante poner el foco sobre la figura del humorista gráfico ante la recepción de sus chistes. La libertad de expresión no es unidireccional, y aunque pueda parecer obvio, es posible que a muchos se les haya olvidado.

El linchamiento a El Roto

Mi humilde y puede que algo obvia disertación sobre el humor gráfico, los límites del humor y la libertad de expresión viene motivada por los hechos que a continuación voy a relatar.

Todo gira alrededor a la crítica a un chiste, los corporativismos mal entendidos y la falta de madurez y coherencia de una parte importante de un sector que no acostumbra a aceptar las opiniones discordantes.

Los acontecimientos que se sucedieron tras la publicación del número 1573 de El Jueves en Junio de 2007, representan probablemente uno de los episodios más tristemente recordados en los casi 40 años de la existencia del semanario satírico. La portada realizada por Guillermo y  Manel Fontdevila terminaría convirtiéndose en la prueba fehaciente de la debilidad de la libertad de expresión en nuestro país cuando la monarquía entra en juego.

El Jueves

Dos días después de su salida a la calle, Juan del Olmo, juez de la Audiencia Nacional, ordenaba el secuestro de la revista ante la estupefacción de todos. La portada realizada por Guillermo y  Manel Fontdevila fue calificada en el auto como claramente denigrante y objetivamente infamante.

Opiniones para todos los gustos se sucedieron durante semanas, pero me voy a detener en unas declaraciones que hizo un tal Andrés Rábago García – más conocido como El Roto – a propósito del secuestro judicial. Era el 21 de Julio de 2007:

“La portada me parece un espanto, pero matizo varias cosas. La medida es inútil, porque han conseguido el efecto contrario y porque es arcaica y antidemocrática. La viñeta en sí es un atentado a la inteligencia, pero el secuestro de la revista es un atentado a la libertad de expresión”.

Dos sencillas conclusiones se pueden extraer de sus palabras: no le gustó el chiste, pero defendía su existencia.

Las primeras reacciones no se hicieron esperar. Sólo dos días después, en un texto de Manel Fontdevila recogido en el antiguo blog de Pepo Pérez – dibujante, crítico y divulgador de cómics -, comenzaron las alusiones personales a El Roto:

“En fin, nada, que me he leído ya bastantes comentarios y cosas referentes al caso (¡qué gran regreso de vacaciones!) y me ha sorprendido, aparte de lo anacrónico y lamentable del hecho en sí, la tibia solidaridad de cualquier cosa que huela medio a oficial. Hablo de actitudes de políticos, de periodistas… lo de El Roto me parece muy significativo, el intelectual inofensivo saliendo por la tangente…” 

En los comentarios del texto de Fontdevila, algunos personajes ilustres del medio centraron parte del debate en el dibujante madrileño. Por ejemplo, Pepo Pérez también opinaba en estos términos:

“El Roto lleva más de un lustro, como mínimo, repitiéndose. Hace diez años, era mi favorito, ahora me aburre mucho, de tanto tirar de tic y tanta faena de repertorio. Y lo que es peor, El Roto ha perdido todo su punch: sólo nos dice lo que queremos oír. Eso no es provocar la reflexión sino el asentimiento”. 

Mauro Entrialgo también se sumaba al grupo de detractores:

“…las declaraciones de El Roto, por ejemplo, me han hecho perder una apuesta. Yo solía defender a este tipo de las acusaciones de meapilas, beato y pelota de los poderes en general que un amigo editor logroñés observaba detrás de sus homilías gráficas. Me parece que voy a tener que pagarle una cena a este amigo porque ahora reconozco que tenía toda la razón”.

A El Roto le había salido caro expresar su opinión sobre el chiste – jamás de sus autores o de los responsables de la revista -, a pesar de censurar con claridad la medida judicial. Aburguesado, intelectual inofensivo, meapilas o beato fueron algunas de los apelativos personales con los que le obsequiaron.

Largo es el olvido

El tiempo pasó.

En Mayo de 2013, Manel Fontdevila publicó una tira en la revista Orsai donde retrataba peyorativamente a El Roto, a tenor de un encuentro entre ambos en el marco de unas charlas en 2012. Un golpe bajo, independientemente de la veracidad de la anécdota, que ya dilucidaba cierta fijación por parte del autor manresano.

Orsay 01

Orsay 02

Casi terminando el año, desde ES MUY DE COMIC – el blog actual de Pepo Pérezse reflexionaba sobre la libertad de expresión y la crítica a la autoridad y el debate público, a partir de No os indignéis tanto (Astiberri, 2013), un ensayo de Manel Fontdevila. A estas alturas, que alguien tan cercano a Fontdevila pusiera el foco – again – sobre la figura de El Roto había dejado de ser un hecho fuera de lo común:

“En el marco de pensamiento de la España derivada de esa cultura de la transición, el «humor inteligente» es ahora el de El Roto, que con sus monigotes alegóricos jamás pone nombre y apellidos a los políticos y empresarios que critica en sus viñetas (no vaya a ser que retiren la publicidad del periódico donde publica, por ejemplo), desde las que nos dice con su tono admonitorio de «cura bueno, cura rojo» (en feliz expresión de Kano) justo, exactamente, aquello que queremos oír. El Roto, por cierto, fue uno de los que acusó de «atentado a la inteligencia» a la famosa portada de El Jueves de Manel y Guillermo. No era, efectivamente, humor «inteligente»”.

El 14 de Enero de 2014, se publicaba una entrevista a Manel Fontdevila en el portal especializado Entrecómics, y en esta ocasión, ni siquiera hizo falta que le preguntaran por El Roto para volver a sacudirle:

Geraldo Vilches: Yo creo que el humor tiene unos cauces un poco más amplios que los del periodista serio.

Manel Fontdevila: Sí, porque el humor, en principio, como no se toma en serio, puedes pensar «mira el payaso este, qué cosas dice». Y además hay muchos tipos de humor. Está El Roto, por ejemplo, y no es por hablar mal de nadie y menos de él, porque es una institución del humor, y cuando es bueno, es buenísimo, pero dicho esto, el humor de ese tipo es combativo pero aceptable por todos, porque el humor de El Roto no pone nombres y apellidos. La gente que podría sentirse ofendida, pongamos este señor rancio y de derechas, egoísta y prepotente, cuando va a misa los domingos le dicen que su actitud no es la correcta y va a ir al infierno y aun así no le afecta. ¿Cómo le va a afectar el chiste de El Roto? Es que de hecho puede pensar que es verdad lo que ha dicho. Como no ofende, sino que simplemente da una pincelada humanista a las cosas… Es una teoría que el día que la perfeccione la contaré en un libro. Hay un tipo de humor que puedes colgar en una pared porque es como un puñetazo, y ahí es indiscutible El Roto. Pero luego hay otra cosa: tal como es, si un día chapan El País él puede sacar su chiste en ABC, porque es tan humanista que al final es neutro, no ofende.

A todo esto, casi un mes después, desde Modernícolas intentaron tirarle algo de la lengua a El Roto con las últimas declaraciones de Fontdevila:

Modernícolas¿Conoce usted a Manel Fontdevila?

El RotoNo, lo habré visto, pero… ¿Los suyos son personajes que siempre se repiten? Creo recordar su firma, pero tampoco quiero hablar sin conocer su trabajo; es que no sigo las revistas satíricas.

ModernícolasPues Fontdevila, que es un historietista muy en boga, dijo, en una entrevista para Entrecomics (preguntado por si el humor podía ser un arma de lucha política): ”Está El Roto, por ejemplo, y no es por hablar mal de nadie y menos de él, porque es una institución del humor, y cuando es bueno, es buenísimo, pero dicho esto, el humor de ese tipo es combativo pero aceptable por todos, porque el humor de El Roto no pone nombres y apellidos. La gente que podría sentirse ofendida, pongamos este señor rancio y de derechas, egoísta y prepotente, cuando va a misa los domingos, le dicen que su actitud no es la correcta y va a ir al infierno y aun así, no le afecta. ¿Cómo le va a afectar el chiste de El Roto? Es que de hecho puede pensar que es verdad lo que ha dicho. Como no ofende, sino que simplemente da una pincelada humanista a las cosas… (…) Hay un tipo de humor que puedes colgar en una pared porque es como un puñetazo, y ahí es indiscutible El Roto. Pero luego hay otra cosa: tal como es, si un día chapan El País él puede sacar su chiste en ABC, porque es tan humanista que al final es neutro, no ofende.”

El RotoRespeto sus palabras, y lo único que digo es que el tiempo dirá quién tiene razón, qué obra aguanta más el paso del tiempo y tiene más incidencia, o si la tienen las dos. Cada uno se dirige a un segmento; yo tengo muy claro lo que quiero hacer y, él parece que también, así que cada uno tenemos nuestro camino y nos saludaremos cuando nos veamos.

En ese momento entendí lo fútiles que eran los esfuerzos de aquellos que intentaron tocar lo que nunca estuvo a su alcance. Curiosamente, después de esta entrevista, las críticas – al menos las públicas – remitieron.

Volviendo la vista atrás, recuerdo cuando el 28 de Diciembre de 2010, Manel Fontdevila emulaba a El Roto en su viñeta de Público. La primera vez que lo vi pensé en un homenaje. A veces me sorprende lo complicadas que pueden llegar a ser las cosas.

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38 pensamientos en “Enemigo mío

  1. Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: El pasado 11 de Noviembre Manel Fontdevila publicó un chiste en eldiario.es que me hizo torcer el gesto. En él se establecía un paralelismo entre PODEMOS y el PSOE de los 80, recordando el cambio de posición del gobierno soci..…

  2. Anónimo dice:

    Queda claro. Todo y todos son caricaturizable, menos Podemos y las descargas de internet. Gracias al autor de este artículo, por guiarnos en la vida para ser unos buenos ciudadanos de izquierdas.

    • Clarividiano ha quedado, cierto. Podemos no se puede hacer risa, las descargas tampoco. Eso sí, el plumero se ve en cada párrafo. 🙂

      • Gracias por pasarte por el blog y por tu aportación, Iván.

        Un saludo.

      • Un saludo. Mi aportación es muy infantil, pero mis tiras y chistes, fueron por el camino de las de Fontdevilla, y fueron también, en menor medida porque soy un señor pequeñito al lado suyo, fruto de amenazas y calificaciones de fascista por reirme de cosas 15emeeras, no por ideología sino por experiencia en la vida.

      • Iván, yo sólo hablo del derecho a discrepar. Más allá de la ideología, que no me esfuerzo en ocultar – lo del plumero creo que queda redundante -, hablo de lo saludable que es criticar un chiste – nada que ver con censurar -.

        Por eso hilo el artículo hacia las alusiones personales que sufrió El Roto cuando comentó la famosa portada de El Jueves. Algo tan triste como los insultos que sufriste con tus tiras.

        Es un tema interesante y llamativo, la verdad, pero creo que algunos os habéis quedado enredados en los primeros párrafos.

      • Puede ser. Pero siempre que un chiste, inteligente, dispara a más puntos de los que parece, se nos suele achacar el mear fuera del tiesto. Cuando a lo mejor, hay que pensar dos veces y no seguir como ley de Dios, lo que la masa sigue.

        Discrepar es algo que ví con mis propios ojos ser castigado en algunas asambleas 15.M, y ser castigado a niveles violentos verbalmente. No me interesa esa izquierda, eso no es mi izquierda. Y así con todo, hasta hoy. Hasta los “círculos” en los que, cuando comentas que algo no funciona del todo, se te tacha de fascista.

        Pues buenas noches tengan todos los que siguen, como el rebaño, malinterpretan y manipulan con memes en facebook, igual que aquellos del poder y los medios de quienes se quejan.

  3. Otis dice:

    Entonces quedamos que Fontdevila MAL cuando se rie de lo nuestro, no? Que Rajoy, la Gurtel, los curas y eso, bien, pero nada de reirse del P2P o Podemos, o cuestionar a El Roto, vamos, hombre, hasta ahí podríamos llegar.

    La autocrítica y el sentido del humor bien, ¿no?

    • Amigos, no habéis entendido nada. Todo es caricaturizable y criticable a la vez. La libertad de expresión va en ambos sentidos. Tan valido es el chiste como la crítica al mismo; no es más que un ejercicio de libertad de expresión. Por eso resulta llamativo que El Roto saliera vapuleado por criticar la famosa portada.

      • anon dice:

        Tú ahora vapuleas a Manel por las viñetas que hizo respecto a la ley Sinde y a los internautas. No sé si es llamativo, contradictorio, o ambas cosas.

      • Lo de El Roto, si lees el texto, es un linchamiento con valoraciones sobre su persona y su carrera. Vapuleo es una expresión de lo más adecuada.

        Si piensas que criticar dos o tres chistes de Manel Fontdevila es algo comparable, bien por ti.

      • Anónimo dice:

        Tan válido es el chiste como la crítica, pero si la crítica se hace con un artículo, dicho artículo debe contener argumentos mínimamente sólidos. En lo relativo a El Roto has sabido defender de manera argumentadamente tu posición (otra cosa es que se esté de acuerdo con ella). Pero, en lo relativo a Podemos y las descargas, no; sencillamente te molesta que se parodien esos tema.

      • Ok. Gracias por tu opinión.

  4. Angel Marcuende dice:

    Fontdevila tiene razón. No hay que preocuparse de que el Roto deje a su editor sin anunciantes, o sea secuestrado su periódico.

  5. Como te he dicho en twitter, te dejo aquí un comentario que espero que arroje alguna luz sobre el tema porque voy un poco liado como para dedicarle más tiempo.
    No entiendo muy bien el hilo el artículo, pero vamos allá. Por partes: un chiste es un pequeño comentario, pero evidentemente no refleja toda la opinión de una persona: ésta, si hiciera falta, se reconstruye a partir de la mayor parte posible de ellos, no sólo de unos pocos. Perdón por el redactado de pena. En cualquier caso, por poner el ejemplo de Podemos, he hecho chistes a favor de su irrupción, sobre la necesidad de algo así. En el extra de El Diario mi opinión era favorable y explícita, por ejemplo. Pero cuando me dan mal rollo también lo reflejo. Quizás me fuerzo demasiado a ello,sí. No sé, me sabe mal tener que explicar estas cosas. En cualquier caso, que analices mi visión de Podemos a partir solo de lo negativo que haya podido decir de ellos tampoco me parece muy equilibrado, pero bueno. Son muchos, por cierto, los círculos de Podemos que retuitean chistes mios.
    Lo de la SGAE me agota ya un poco. Sigo pensando que quien quiera vender su obra a la antigua manera tiene derecho a ser protegido. Creo en los derechos de autor, el autor es el dueño de la obra y el decide cómo se vende, y tú (y yo, que estoy pelado) nos adaptamos a ello o nos jodemos (o buscamos alternativas, pero ya bajo nuestra responsabilidad, como siempre ha sido). Otra cosa es que ese día tomara la decisión correcta: posiblemente, debería haberme pronunciado contra esa ley y guardar el chupete para el día siguiente. La SGAE ha sido siempre, y digo siempre, del bando de los malos en mis chistes, antes y después de aquél. Lo mismo la ley Sinde. Y que sepas que me siento idiota por estar aquí dando explicaciones con todo el trabajo que tengo en casa pero en fin, que no sea dicho.
    He intentado, además, matizar todo esto muchas veces, pero en entrevistas que no debías conocer. En esta: http://www.bilbao24horas.com/index.php/de-interes-y-curiosidades/el-mundo-del-comic-con-infame-co/5147-no-siempre-hay-que-decirle-al-lector-lo-que-tiene-ganas-de-oir-entrevista-a-manel-fontdevila
    lo cuento de nuevo, en una pregunta hacia el final. Para tu archivo. La leyó bastante gente.
    Lo del Roto es otro tema. Vaya ante todo: el Roto es el mejor ahora mismo. Tiene cosas que no me gustan, claro, pero es indiscutible que nadie tiene más fuerza ni profundidad. No es, ni mucho menos, la primera vez que lo digo.
    Pero dicho esto, el Roto hace una cosa que a mi también me gusta hacer: pensar en mi profesión, intentar encontrarle un sentido, teorizar sobre ello. Si digo cosas de el Roto es porque también las dice él, y yo respondo, o entro en el juego por mi cuenta. Por que me gusta y sin miedo al anatema. A lo que no voy a responder son a las teorías sobre el humor de Forges, Puebla o Caín, porque suelen ser más obvias, cuando no metáforas sin más, o gracietas para la promoción. O lo que sea, pero para mi sin comparación posible. El Roto dice cosas a las que me doy por aludido, y las respondo. Me dejan noqueado y me ocupan muchas horas la cabeza. En la historia que salió en Orsai estaba Brieva presente y coincidimos en que el Roto te gusta más o menos (a él más), pero te pone las pilas. Y yo se lo agradezco.
    Lo del Roto y el Jueves quizás sea lo mismo que lo de la Ley Sinde y mi chupete: quizás no era el momento adecuado. No lo sé. Porque además no pretendo ser infalible con mis viñetas: veo las cosas e intento decir algo sobre ellas, y a veces sale mejor la cosa, y a veces peor, a cualquiera le pasa.
    Hoy no doy para más. Saludos a su amigo abogado.

    • Gracias por pasarte por el blog, Manel.

      Con el tema de Podemos, yo sólo hablo del chiste y de lo que creo que destila el mismo. Aunque desde luego me parece bastante significativo, no pretendía hacer una radiografía tuya. En la entrada lo utilizaba de acicate para hablar de lo saludable y necesario que es criticar los chistes/opiniones de los humoristas gráficos en particular y de la libertad de expresión en general, y para introducir el contrapunto del linchamiento a El Roto por criticar precisamente un chiste – el de la portada de El Jueves -. Sólo expongo los hechos.

      El chiste del chupete lo veo como un error por el momento en que se dio, pero no por el chiste en sí.

      El tema de El Roto, visto desde fuera, me sigue desconcertando. A veces le has dado con tanta mala hostia que tus contadas loas hacia él sonaban algo ‘bienquedas’. Estoy seguro que en tu cabeza todo tiene sentido, pero desde fuera siempre ha sido de lo más llamativo. Y sé que no es sólo cosa mía.

      Por cierto, esa entrevista de Bilbao 24h sí la conocía. Recuerdo que te quejabas del premio que había recibido El Roto. Si hubiera querido ser facilón la habría incluido.

      Un saludo.

      • Intentaré explicarme mejor en adelante.

        Por cierto, mi queja por el premio del Roto no era por el Roto, era por el premio, y es otra batalla personal que suelo sacar en charlas, a raíz de la (mucha) gente que cree que las viñetas de prensa no son historieta. Tengo, no te lo vas a creer, una teoría al respecto, a la desarrollo en formato charla a la que me ponen un micro delante (en Madrid, p.e., lo hice en la Casa Encendida el pasado julio). Entonces, que el jurado de los Premios Nacionales creyera que las viñetas de prensa son ilustración me molestó un poco. pero vaya, nada que nos deba quitar el sueño. Por lo demás, hay que decir que en esa entrevista hablo bien del Roto. Dia Dr.Jeckill, I supose.

    • Entiendo perfectamente tu queja por lo del premio. Por eso digo lo de facilón si hubiera recurrido a ese comentario. Se ve que tus quejas iban en otra dirección.

  6. Y me olvidé de decirlo: “A veces me sorprende lo complicadas que pueden llegar a ser las cosas” es una frase con la que deberías hacer camisetas. Yo te compro una.

  7. adrian dice:

    Yo no veo que se den tanta caña, Manel y el Roto. A veces me parece que queremos gresca y soplamos para avivar las llamas donde solo hay chispillas. De hecho hablas de “sacudir” para introducir un párrafo donde Manel básicamente habla bien del Roto.
    Y creo que Manel, con el chiste sobre la ley Sinde, quería reirse de los que nos quejamos por internet de todo, pero luego no hacemos nada… Y no, no veo una relación determinante entre aquello de la ley Sinde y el 15 M. Es más, como autor de tebeos, yo también me rio por no llorar con el “cultura gratis para todos”.
    En cualquier caso, ambos son artistas y personas libres, y plasman magistralmente sus ideas. Sería mucho pedirles ya que sus ideas fueran siempre de nuestro agrado…

    • No se dan entre sí; es unidireccional, de Fontdevila a El Roto. A veces también habla bien de él, sí. Es curioso.

      Y amigo, es un recurso muy viejo eso de hablar bien de alguien justo antes de criticarlo. Le hace parecer ecuánime, pero si pienso en lo que ha pasado desde El Jueves, entiendes que ahí hay algo más.

      Si no ves la relación entre las protestas por la Ley Sinde y el 15-M, lee esto con atención: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/18/espana/1305716273.html

      A Manel Fontdevila no le pido nada. A veces me gustan sus chistes, otras no. Hoy he hablado de los que no, pero tengo una sección en el blog en la que destaco los que me gustan. Los chistes de Manel aparecen siempre.

      • Borja dice:

        Buenas,

        Permítame felicitarle por su entrada y sus contestaciones. Como bien dice, las ideas siempre han de estar sujetas a crítica –en sentido amplio–, no así las personas a quien en cualquier caso hay que respetar. La crítica del Sr. Fontdevila es personalista y el Sr. Rábago alude al escaso gusto de la portada de El Jueves pero respeta la libertad de publicarla. Aquel emite un juicio valorativo de la persona –desliza la idea de que es pelín cobarde en tanto no identifica al destinatario de sus críticas aunque no hay que ser muy perspicaz para saber quién es– y éste, por innominado, será intemporal.

        A El Roto se le ven las heridas de 40 años escribiendo. El desencanto personal y la dificultad de cambiar la situación.

        El Sr. Fontdevila habla del aquí y el ahora.

        Ambos son respetables; a mí El Roto me sacude y me hace pensar mientras que el Sr. Fontdevila me hace sonreir que es bastante. Es más, me ha ganado contestando la entrada.

        Un saludo,

        Borja

      • Borja, muchas gracias por tus comentarios. Coincido plenamente con tus reflexiones. Un saludo.

  8. malaflorva dice:

    Es muy grave el tema de la censura en este pais. Estoy con el Roto con que la portada del principe era chusca y soez.. ese tipo de humor nada inteligente tan caracteristico del Jueves. No creo que caracterice a Fontdevilla. Las viñetas que criticas en cambio me parecen muy acertadas especialmente la del jeta bajandose cosas gratis por Internet.

  9. Eduardo Amann Alcocer dice:

    Fontdevila no practica un humor irreverente: es simple y llanamente MUY MALO.

  10. pissero dice:

    Decía Frank Zappa que lo más importante de cualquier obra de arte es ‘el marco’: sin ese cuadrado que las rodea todas son ‘una mierda que hay colgada en la pared’. Venga ya, me niego a tomar tan en serio las viñetas de los periódicos… Para arte el toreo. Y Mortadelo.

  11. En mi opinión son dos de los mejores viñetistas del país, y los dos cubren dos campos completamente diferentes. Que se tiren alguna pullita no afea la profesión, la hace más grande. No es lo mismo, pero Gongora y Quevedo se odiaban, y los dos han pasado a la historia como los mejores de su época. Time will tell. Un saludo

  12. Me ha gustado el artículo, muy buen argumentado, la verdad es que en muchas cosas no estoy de acuerdo, pero me gusta cómo está razonado el mensaje del texto. Sólo me gustaría puntualizar un par de cosas…

    Las ideas de Loquillo no son “la postura facilona del pesimista que va de vuelta de todo, que cree que el futuro está escrito y que sabe el final de la película”. Loquillo no va de revolucionario desengañado. Loquillo es de derechas, abiertamente, en no pocas ocasiones ha defendido a gobiernos conservadores, y fue un tertuliano habitual de Federico en LDTV donde le ponían alfombra roja. No sé si ha llegado a pedir el voto alguna vez, pero no me extrañaría (cuestión de tirar de hemeroteca).

    También me gustaría comentar que el origen del 15M no está en el movimiento anti-Sinde, sino en los albores de la Plataforma ¡En Pie! aunque asumo que la mención al tema P2P y el 15M era una pincelada y no una afirmación categórica.

    Un saludo.

    • Gracias por pasarte y dejar tu opinión.

      El origen del movimiento 15-M es todavía un hecho que se debate. Su origen fue una confluencia de diferentes movimientos y plataformas sociales y sigo pensando que las movilizaciones contra la ley Sinde forman parte de ese inicio.

      Esto da para debate.

      Un abrazo.

  13. gloriarfl dice:

    Leo esta entrada meses después de su publicación, así como sus comentarios.

    Creo que hay un matiz que nos e ha mencionado, tal vez lo encontreis insignificante, pero como me incorporé al mundo laboral a finales de los 80, soy bastante sensible a él (digamos que, como los jóvenes de hoy, he conocido lo de estar preparada y en paro, y aún cuando he tenido trabajo he vivido en ese “precariado” en el que tantos nos encontramos).

    Cuando yo leo la colaboración de Fontdevila en Orsai, lo que veo es, en la caricatura de El Roto, el retrato de alguien ya “instalado” que falla a la hora de empatizar con artistas más jóvenes que ni en sueños podrían imaginar un trabajo con una remuneración como la suya: si hacen cosas más allá de mantener la “llama sagrada” es porque lo necesitan para comer caliente.

    En resumen, un artista consagrado que no tiene que preocuparse por llegar a fin de mes frente a otros, más jóvenes que se esfuerzan en llevar a cabo un trabajo vocacional pero cada vez más precario. Y por cierto, por ahí entendí la defensa de Manel Fontdevila de los derechos de autor, básicamente porque como autor los necesita para pagar las facturas: ¿O acaso a quienes no nos ganamos la vida dibujando nos gustaría no recibir ningún tipo de retribución por nuestro trabajo? Quizás soy muy antigua pero me gusta pagar por un libro, un cómic o una canción: si a mi me gusta cobrar por mi (no tan artístico) trabajo ¿por qué a ellos no? Las facturas no se pagan solas, y eso va para todos, seas dibujante, mecánico, profesora o frutero.

    Y acabaría añadiendo que no se nos tendría que olvidar que Fontdevila se ha jugado el puesto de trabajo más de una vez por defender un chiste (indiferentemente de lo que Vdes. puedan opinar de esas viñeta viñetas o su calidad y yadda, yadda, yadda…), y para mi es una medida bastante definitiva de hasta donde está dispuesto a llegar para defender sus ideas: Una cosa es teorizar sobre el humor y los límites de la libertad de expresión y otra jugarse de verdad el pellejo y el puesto de trabajo por ello, que es lo que ha hecho y hace Fontdevila.

    Sólo por eso, ya tiene mi agradecmiento eterno.

  14. El problema de Maneles que esta encantado dehaberse conocido, casíse carga “el Jueves” por eso.Respecto a sus chistes, hasta un reloj roto da bien 2 vecesla hora al día.
    EL ROTO juega en otra liga, mucho más arriba, y además teiene más clase. El es Frank Sinatra, y el otro pues un one hit wonder

  15. Superputasucks dice:

    La verdad es que los viñeteros que van de catequistas me dan mucha grima.
    Y Fontdevila es un resentido con quién le critica. Estoy revisando ‘el jueves’ antiguos, y me he encontrado con sus puyas a Pallarés, incluso cuando habla sobre el tema en entrevistas. Un rencoroso, vamos.

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